Para quien no guste del fútbol de primera, ni aún de la Champions Ligue, ofrecemos los bólidos bajo la lluvia en Spa, las amotos veloces cual viento de Oklahoma en Indianápolis, la presentación en sociedad de Marca Televisión, el baloncesto turco del Mundial del género, el arranque ciclista de la Vuelta a España y hasta, para quien guste de lo seguro, la repetición del aldabonazo del Atlético ante las ya cenizas especulativas del Inter de Mou.
No va más. Órdago. Orgasmo. Codo de tenista en la mano del mando. Disfrute. Aplatanamiento con la que está cayendo. Alienación en estado puro. Resuenan invictos clarines de victoria. Claros clarines. Ya pasa el cortejo de los paladines. Solo espero que no se atasquen los tubos del artilugio umbilical que enlaza mi sofá con el depósito repleto de Häagen-Dazs "Dulce de leche" del congelador. Que fluya por siempre jamás hasta el clamor de victoria de mi colesterol. Triglicéridos al poder.
Os dejo, que empiezan los coches.
¡Ya era hora amigo!
ResponderEliminarYo en materia alienante soy más de avellanas y pizza sabor barbacoa... jajaja.
ResponderEliminarCada uno como puede, David. Adrián: es la caló, que me tiene sorbías las neuronas...
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