Soy tan solo un aficionado. No soy un estudioso, sino un gran amante de este magnífico deporte. No soy un experto, pero tengo mis propios criterios. No soy un estadístico, pero sumo dos y dos y, a veces, me dan cuatro. No soy un forofo aunque tenga mis preferencias. Tampoco un nostálgico, pero estoy harto de que el fútbol se trate con los trazos de la prensa rosa. Esta página será para ti, si así lo quieres. Si te gusta, disfrútala y vuelve. Si no te gusta algo, dilo. Si lo que quieres es pelea, busca en otro lado. Aquí hablaremos de fútbol, no de majaderías.
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jueves, 6 de mayo de 2010

de Cristiano y demás

Ayer, contra el Mallorca, Cristiano metió tres goles, aunque pudieron ser aún más. Y tiró del carro, y le echó un par o tres de bemoles ante cada malévola entrada de ese rebotado y malencarado Josemi, y se cabreó cuando no le llegaba la bola en condiciones, y la pidió siempre... Lo dicho, el espíritu de Juanito, hasta con los excesos de gesto y fallos de coco del genial andaluz, pero con un hambre inmensa de juego y de goles y de victoria...

Extraña disposición ayer la del Madrid, aparte del portugués, con Xabi Alonso por delante de Gago, al principio, y escorado a la derecha como interior tras las sustituciones. El de Tolosa apareció bastante menos preciso y determinante en estas posiciones, como echando de menos la perspectiva de juego que le da su posición habitual, aunque cumplió como casi siempre.

Desde el comienzo del choque, dos bultos sospechosos (que decía el butano) deambulaban por el campo (una vez más) mientras el eficaz y rocoso Diarra chupaba banquillo, a los que se sumaba a menudo en el ranking de la ineficacia un Higuaín obsesionado por lo suyo pero escasamente participativo. Lo del chico Granero parece de siquiatra. Lo de Kaká, de confesionario. Jugando con ocho y medio, bastante hicieron los madrileños con igualar antes del descanso a un peleón Mallorca que puso a prueba dos o tres veces el estado de forma de Casillas y desnudó, otra vez, a dos centrales con lagunas como las de Ruidera (¿solo Aduriz en el área chica?).

Me temo que, cuando se hable del dinero que se ha gastado este equipo para la actual temporada, habría que diferenciar los noventaytantos millones de Ronaldo (una inversión) de los excesos pagados por el brasileño y el francés (un gasto, o un dispendio). ¿Temporada de adaptación? Si la hubiera necesitado Cristiano, estaría el Madrid a quince puntos del Barça.

Por cierto. ¿Nadie se pregunta cómo es posible, con tantos “peloteros”, que los únicos pases con profundidad y sentido les lleguen a los delanteros desde el lateral derecho? Bueno, hasta que aparece el Guti ese que cuando juega sin resaca no se cae a las primeras de cambio, que también…

lunes, 3 de mayo de 2010

o no

Ejercer de pitoniso a culo descubierto es lo que tiene. Que luego va y llega la realidad y sitúa tus predicciones enfrente de los hechos y a veces entonces se te sube el pavo de la vergüenza, aunque no sea menos cierto que otras veces no cabes por las puertas del orgullo de haber previsto de antemano la jugada. Es la vida, mejor jugarla que aburrirse con ella...

Viene esto al caso de mis más recientes comentarios predictivos y sus aciertos o desaciertos. Por abajo, solo se me escapó el imprevisible Almería de Lillo, (le deben sonar las orejas en este blog) al que parece que ha dejado de entender ese vestuario multirracial y cosmopolita con el que le ha tocado lidiar. Acerté al Tenerife y su brutal final de carrera, las tablas de Málaga y toqué de cerca la inútil machada del Zaragoza. Del Valladolid-Getafe, ni fu ni fa, que todo hay que decirlo. Estaréis conmigo en que no siendo para ponerse medallas, tampoco está mal.

Por donde parece que ha patinado, sin embargo, este aficionado, es por arriba. El Barça decidió llevarme la contraria y sacar la casta, mucho más eficaz cuando no está sobre el verde el congelador sueco, para endosarle cuatro al Villareal, que tampoco a mi entender mereció tamaño castigo. Aunque me queda la duda sobre qué hubiera pasado con esa moral tan afectada si acierta Nilmar las dos claras ocasiones del principio del partido. Pero, fútbol-ficción al margen, ganó el Barcelona con orgullo y poderío, pero a costa de mantener en el once a un Xavi que está arriesgando demasiado con su sóleo. ¿Qué puede pasarle al equipo estos tres partidos si se rompe? ¿Qué le pasará, coño, a la roja si eso ocurre? Sobre ascuas ando, pero insisto en que todavía quedan tres por tres.

Del Madrid, mejor no hacer leña, y eso que acabó ganando merced a un Cristiano que parece haber heredado el espíritu de Juanito. Pocas veces he visto a Raúl Albiol más fallón y despistado (para la roja, ¿por qué no pensar en un Cuellar, excelso y bregado en la Premier, en su lugar?), ni a un Ramos más impotente. De la sombra del Guti que salió de relevo me ahorraré también comentarios, que sólo podrían ser jocosos, lo mismo que si me refiero a las de Higuaín (¿le salva su último centro?) o el carísimo Benzema. Con esta disposición anímica, en Mallorca no les salva ni la caridad.

lunes, 15 de marzo de 2010

de tres en tres

Lunes de balance, a falta del partido del Atlético.


Tres le metió Messi a un Valencia que, con un poco más de mala intención durante el primer tiempo, le podría haber hecho daño al Barça. Espléndido el planteamiento de Emery a pesar de presentar una alineación de circunstancias. Espléndido Jordi Alba durante los primeros cuarenta y cinco minutos no sólo por frenar a Alves sino por descubrir sus carencias en defensa. Un Barcelona corriendo detrás de la pelota, sufriendo sin ella, era algo pocas veces visto en el Nou Camp. Eficaz Albelda hasta su lesión, sobrado de visión de juego, incluso menos marrullero que de costumbre. En la segunda parte, la entrada de Henry y el cansancio dinamitaron la anterior eficacia, el Valencia cedió diez metros y Messi escribió con pie firme su epitafio.

Tres le endosó Higuaín al Valladolid, en partido bronco y arisco con arbitraje nefasto de Mejuto, que se comió un par de penaltys de libro en el área madrileña, una agresión con pisotón añadido sobre Ronaldo levantándole la espinillera, una patadita barriobajera del mismo y, sobre todo, una disposición general del Valladolid a suplir sus carencias con violencia. Curioso que sea Onésimo, que tanto sufrió de jugador las entradas desaforadas de aquellos defensas hastiados por sus excesos de habilidad, el principal animador de este derroche de testosterona mal enfocado. Para el Madrid, mejor el resultado que las sensaciones que deja.

Me equivoqué al predecir que el Sevilla sacaría un equipo de circunstancias, aunque de poco le valió alinear lo mejor que tiene frente a un Depor posibilista y con buen fútbol. Arreón del Tenerife que demuestra que los isleños no dan la batalla de la permanencia por perdida. Sí acerté al prever el respiro del Getafe: 3-0 a un rival de entidad y respeto como es el equipo de Manzano, es un muy buen resultado.

jueves, 11 de marzo de 2010

ya está

Pues ya sabemos qué Madrid jugó ayer. Como el Arsenal en la primera parte y como la Fiorentina (o peor) en la segunda. Lo cierto es que, tal y como salieron las cosas, poco habría importado que Higuaín hubiera marcado la ocasión a puerta vacía, consiguiendo ese 2-0 que aquí nos temíamos. Porque, en mi opinión, tampoco ese resultado habría podido sobrevivir al arrasador efecto descanso de ayer.

Ignoro de qué y cómo se habla en el vestuario del Real Madrid. Si el entrenador corrige y comenta o si son los propios jugadores los que lo hacen y el ingeniero guarda silencio. O si pasan las dos cosas o ninguna, pero lo que es cierto es que las caras de los jugadores en el túnel de vestuarios cuando salían a jugar la segunda parte eran patéticas. Guti sujetándose contra la pared, Arbeloa mirando al infinito, silencio, incomunicación..., mal augurio donde habría esperado encontrar gladiadores exaltados con la mirada criminal del que está dispuesto a darlo todo. Pero no. De eso, nada.

No sé si les dijeron que había que controlar e ignoro si se sentían cansados como perros tras el derroche contra el Sevilla, pero el caso es que nada más iniciarse la segunda parte todos/todos demostraron que volvían con una caraja del nueve. Donde hubo antes un equipo, mejor o peor pero en conjunto, surgieron las torpezas individuales. Donde antes convencimiento, ahora juego timorato. Donde Gutiérrez buscaba sus pases geniales, ahora pasecito atrás y sin ofrecer salida. Donde defensas expeditivos, caras de miedo, desconfianza y despejes al buen tuntún. Una caricatura de equipo que pudo recibir cuatro.

Los franceses adelantaron líneas, pero es que enfrente encontraron además la nada absoluta, así que se llevaban todos los balones divididos, recibían cómodamente sin marca, no eran encimados, los blancos les hacían cortésmente sombra, hasta el Toulalan que a sus años pareció su caricatura en el Francia-España de París se agigantaba como el Supermán de las pelotas cortando, distribuyendo y pasando a voluntad. Aquello no lo arreglaba nadie. Esa imagen de impotencia de un equipo desarbolado, desmotivado y roto resultaba, desde el otro lado de la pantalla, profundamente triste.

Ayer, ante toda Europa, el Real Madrid demostró hasta la saciedad que un equipo lo hacen los hombres, que no los nombres y que un talonario puede comprar habilidades pero resulta absolutamente ineficaz a la hora de crear un equipo de fútbol.