Soy tan solo un aficionado. No soy un estudioso, sino un gran amante de este magnífico deporte. No soy un experto, pero tengo mis propios criterios. No soy un estadístico, pero sumo dos y dos y, a veces, me dan cuatro. No soy un forofo aunque tenga mis preferencias. Tampoco un nostálgico, pero estoy harto de que el fútbol se trate con los trazos de la prensa rosa. Esta página será para ti, si así lo quieres. Si te gusta, disfrútala y vuelve. Si no te gusta algo, dilo. Si lo que quieres es pelea, busca en otro lado. Aquí hablaremos de fútbol, no de majaderías.
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domingo, 30 de mayo de 2010

cosas como que no

La primera en la frente, ayer ante los correcaminos de Arabia Saudí. Empiezo a verle las orejas al lobo. Teníamos enfrente un equipo descarado y largo, sin nada que perder, algo así como la Honduras que nos espera. Su esquema, simple como el mecanismo de un botijo mas, mira tu por dónde, efectivo. Portero y cuatro atrás, con el resto ocupando el centro a la carrera, encimando, empujando, incordiando, cortando las líneas de pase y saliendo arriba los seis como diablos.

¿Y nosotros? Sin leer el juego, empeñados en repetir ciegamente esquemas que ayer no valían, faltos de lucidez y rodaje. Pero, sobre todo, con las señas de identidad caídas, si excluimos algunos momentos de la primera parte. La Selección sólo puede jugar a hacer daño. Si olvida esto, se pierde en pasecitos sin sentido y lujos de patio de colegio, transformando en tontadas lo que nació como arma letal. Siempre se ha dicho que de lo sublime a lo ridículo no hay más que un paso, y este equipo hace equilibrios sobre esa delgada línea lo que, si no endereza, augura dificultades sin cuento. Que una cosa es repetir las cantinelas (humildad, no hay enemigo pequeño, no nos lo tenemos que creer y tal y tal...) y otra es salir al campo con esas pilas puestas de verdad, sin toques indolentes y excesos de perdonavidas.

Ayer, Iker estuvo flojo y perdido, como si le afectara ya, de partida, la trampa Valdés (primero que vaya, segundo que debute, tercero que por qué Casillas y no él). Pero es que tenía al lado un Piqué que iba absolutamente de sobrado, lento y suficiente, un Pujol sombra de sí mismo y dos laterales solo voluntariosos. Del centro del campo, para mí, se salva el trabajo estajanovista de Alonso, porque ayer tocaba un Busquets muy fallón y un Xavi poco claro, mejorado con los apoyos de Silva e Iniesta (feliz noticia su regreso). Delante, Villa falló lo que nunca hasta en su gol, que no entró por donde él quería.

Dijo Del Bosque, que de esto sabe un rato, que nos falta preparación y que empezamos el partido "perezosos" (no dice que la segunda parte fue aún más penosa y perezosa, pese a los cambios). Si lo primero puede ser cierto, aunque subsanable, lo segundo es preocupante puesto que parece asomar con claridad que ya hay dos poderes sobre el terreno: el del que dice lo que hay que hacer y el de los que hablan entre sí para imponer el "ya será menos". Cuidado.

jueves, 29 de abril de 2010

se acabó lo que se daba

La tensión previa desatada desde la presidencia castigó al Barcelona con un enorme incremento de la ansiedad (que pretendieron disimular a través de un juego pausado pero predecible) que jugó claramente en su contra. Así, con infundado miedo a arriesgar en el pase interior y sin velocidad o paredes, no se abre una defensa tan abigarrada. Hasta Xavi resultó contagiado de ese juego de balonmano en el que tanto se echaba en falta el abrelatas manchego. Con Ibra, Keita y Busquets ausentes, y Messi bajando enteros como siempre que le corresponden argentinos en su marca (Zanetti y Cambiasso le pillaban casi todas), la cosa se presentaba cada vez más imposible.

El planteamiento táctico inicial de Guardiola, por otra parte, respondía a una previsión de juego del contrario que resultó inexistente, ya que enfrente se encontró del alfa al omega con un Inter roñoso y cicatero que dispuso un 1/5/4 que ya lo era antes de la expulsión (arriba, Milito ni contaba). Un equipo que entregó el campo a la numantina defensa de su área, romo, con Sneijder muy por debajo de sus habituales performances y un Chivu que ni para frenar a Alves servía, aunque recuperó alguna valía más en el centro tras la expulsión de Motta.

Y eso que hay que decir que a Platini le faltó sólo bajar al campo a tirar las faltas. ¡Vaya arbitraje! ¡Qué doble vara de medir! La entrada por detrás de Messi sin posibilidad alguna de jugar el balón, a la pierna y contra la valla (será que lesionar a Maicon antes del Mundial es una prueba de su amistad hacia Dani Alves) fue merecedora de tarjeta, sin duda alguna. Pero este chico bajito tiene bula, sobre todo para algunos árbitros de encargo. Luego, ciertamente Motta pone la mano atrás, en la cara de Busquets, aunque sin golpearle. Lo demás lo aportó el árbitro, al que le faltó tiempo para dejar al Inter con diez o pitar gol tras flagrante fuera de juego de Piqué. Si vienen mal dadas, siente un belga a su mesa.


Se acabó lo que se daba, decíamos, para bien del fútbol sin la exagerada presencia de tantos agentes externos que habían convertido el partido en una demostración del todo vale. De los aspersores, mejor no hablar. Una lección de elegancia y un certificado de que al seny, de la mano del trepa Laporta, ni está ni se le espera.

miércoles, 21 de abril de 2010

..., y dice usted de calvario

Pues perdió el Barcelona ayer. Le ganó Mou la partida a un críptico Guardiola que "ya se lo esperaba". A saber lo que ha querido decir el buen entrenador de Sanpedor con esta frase, que interpreto como una velada acusación hacia la Uefa en el sentido de que no quieren los altos dignatarios del fútbol europeo al Barça en la final de Madrid. Digo yo que sabrá por qué lo dice, salvo que tan solo sea para calentar la vuelta al estilo del portugués, que también se ha arrancado por esas coplas.

Sobre el campo, lo que se vio fue una batalla bien estudiada por ambos entrenadores. Férreos marcajes de Pandev sobre Alves, Motta sobre Messi, un combinado de Sneijder y Cambiasso básicamente encima de Xavi y anticipando las incorporaciones de Busquets que liberaban al primero para lanzar las contras en cuanto recuperaban el balón. Muy batallador Samuel Etóo, impecable Maicon salvo en el gol y lúcido y perverso el ex-zaragocista Milito.

Demasiados balones perdidos en ambas direcciones, fruto de la precipitación o el exceso de intensidad, pero mientras el Inter demostraba una enorme fe en el sistema de su entrenador, el Barça se descosía ante la imposibilidad de imponer la fluidez de su toque. Mención especial merece la actitud de los centrales del Inter (aunque particularmente no soy demasiado partidario de ninguno de los dos) saliendo uno a cubrir el segundo regate de Messi o de Xavi quedando el otro de guardaespaldas.

Por parte del Barça, buen trabajo de Maxwell y don Pedro (qué valor el de este chico, disciplina e imaginación a la vez), correctos Puyol y Piqué, pese a la que se les venía encima a cada balón largo del contrario. Sin noticias de Messi ni de Ibra, y demasiado a cuentagotas del arquitecto.

El resultado pudo cambiar ante el achuchón final del Barça, agrandándose entonces la figura de Julio Cesar. Del árbitro, que dio el tercer gol en fuera de juego aunque ese mismo línea se equivocara también en dos jugadas anteriores de signo contrario, decir que fue muy Uefa, político y malo.

lunes, 12 de abril de 2010

una más no importa

Las opiniones son como el culo, que decía no sé quién. Todos tenemos la nuestra. De modo que habrá que hablar de un clásico que no fue un buen partido.

Jugó el Madrid acomplejado y ansioso, demasiado pendiente del guión y, sin embargo, olvidándose de él cuando más falta le hacía. Ya sé que presionar al contrario cansa y que hace falta para hacerlo bien que todas las líneas estén en tensión permanente, pero es lo que hacen los ingleses en la Premier y el Barcelona aquí y no se les caen los anillos, así que habrá que ver qué preparación física es la que no les permite mantener todo el partido la intensidad requerida. En cuanto el contrario salía de la presión (menos en la primera parte, más en la segunda) el centro del campo del Madrid hundía la línea hasta la defensa. No sé si eran instrucciones, pero no hace falta ser un genio para darse cuenta que esa actitud trajo como consecuencia la cesión a Xavi de los metros que necesita para ser diabólico. Vale que no fueron muchas las veces, pero a éste con un par le basta y sobra para conectar y hacer sangre.

Creo que con tanto Messi no se está haciendo justicia a un jugador tan genial como Hernández, para mí el mejor centrocampista del mundo. Que se está oscureciendo su trabajo y que se le está escatimando la gloria que merece su capacidad para convertir este juego en arte, en auténtica arquitectura con balón. Debería tener ya una estatua en las Ramblas. Yo mismo, cuando juega con la roja, le levantaba una encima de la tele aunque ahora se me cae porque es plana y la tengo que plantar en otro sitio.

Está claro que o el Madrid no tiene suficientes mimbres para hacer un gran equipo, o bien que no es el ingeniero el que sabe hacerlo. Con los retales del Bernabeu ha construido Mou algo sólido mientras Pellegrini se especializa en lo gaseoso. Más que nombres, el equipo clama por tener un esquema, un concepto de juego en el que integrar los imprescindibles retoques. Un buen lateral izquierdo y dos centrocampistas de trabajo y empuje con mejor trato de balón, que impongan estilo y resuelvan la subida del cuero (un cóctel del Guti cuando sale de segundas y trae la cabeza en su sitio, con el trabajo de Lass). Fábregas, Gourcouff, Silva y por ahí, que le saquen punta a los puntas.

Mientras tanto, es hasta posible que la Liga no tenga dueño, que cosas más raras he visto. No todos los días se le aparece Dios a uno, se llame Valdés, Piqué o Pedrito, ni en todos se juega (lo hemos visto ya en este curso) con la intensidad del sábado, ni tampoco será sencillo para los madrileños insistir en la heroica. Siete jornadas...

lunes, 8 de marzo de 2010

fuego amigo

Lunes de balance, a falta del partido del Valencia.


Nos deja la semana un cambio de líder, que ha desatado demasiada euforia en los entornos de la Casa Blanca aunque no se pueden ignorar algunos motivos válidos para ello. Que un equipo con tanta calidad saque la pasión a pasear es una buena señal (al menos aquí, en la Premier eso se da por supuesto y va en el sueldo habitualmente). Seguiremos con atención la evolución de la filosofía guerrera del Real Madrid aunque mucho me temo que estos arrebatos quedarán para algunas excepcionales ocasiones. Se gasta demasiada adrenalina. Guti ha demostrado de nuevo su espléndida asunción del papel de salvador que le adjudica su historial. Lástima que siempre aparezca ese otro Gutiérrez cuando sale de titular. Sombras procelosas, añadiré, nubarrones en torno al papel exclusivamente destructor de Lass, de quien sigo esperando que salga de ese armario.

El Barça mostró sus actuales carencias sometido al fuego amigo del Almería de Lillo. Como se dice al pie de esta página, Xavi e Iniesta asoman ciertas carencias en la verticalidad e ideas que hacen de ellos siempre jugadores excepcionales. ¿Tal vez cansancio? Haría bien Guardiola en planificar cuidadosamente algunos relevos o le llegarán fundidos al final de la Liga y nos llegarán fundidos al Mundial. Otras dos cosas llamaron mi atención en este partido: el abismo a espaldas de Dani Alves está mejor cubierto cuendo juega Piqué de central diestro y la mala gestión del exceso de ansiedad de Ibra. Retoques para el sicólogo de San Pedor.

Del resto, destacar un buen Athletic mientras no le acosen atrás, este Zaragoza que mejora trabajosamente (pese a que ignoro por qué la preferencia de Gay por alinear al portugués sobre la opción Lafita), un Atlético que ahorra demasiado fuera del Manzanares y ese Xerez con el orgullo del que morirá matando.